Desde Pereira, el presidente Abelardo De La Espriella entregó un nuevo reporte sobre la emergencia causada por el terremoto con epicentro en San José del Palmar, Chocó. El balance más reciente señala 181 personas fallecidas, 2.595 heridas y 195 desaparecidas. Además, se reportan 1.136 viviendas destruidas, 48 edificios colapsados y 8.357 viviendas averiadas.
La magnitud de la emergencia también se refleja en los daños registrados en diferentes sectores. De acuerdo con el nuevo reporte, 807 centros educativos, 85 centros de salud, 74 vías, 377 centros comunitarios y 16 acueductos presentan afectaciones luego del terremoto registrado en la mañana del lunes 10 de agosto. A esto se suma un aeropuerto cuya pista resultó afectada.
Ante este panorama, el presidente anunció alivios durante tres meses en el cobro de los servicios públicos en Risaralda y aseguró que se dispondrán subsidios de arriendo para las familias damnificadas. También hizo un llamado a los supermercados para que mantengan abiertas sus operaciones y contribuyan al abastecimiento de la población.
Pereira concentra una de las mayores afectaciones
Pereira se mantiene como uno de los principales puntos de atención de la emergencia. Desde esta ciudad, el Gobierno entregó el nuevo balance de daños y anunció medidas dirigidas a las familias afectadas por el terremoto.
La capital de Risaralda se encuentra entre las zonas donde los organismos de socorro continúan trabajando para atender a los damnificados, verificar las condiciones de las edificaciones y garantizar el suministro de bienes y servicios esenciales.
Las medidas anunciadas para Risaralda buscan brindar un alivio inmediato a los hogares afectados por el terremoto mientras avanzan las labores de recuperación y evaluación de los daños.
Chocó, epicentro de la emergencia
El terremoto tuvo su epicentro en San José del Palmar, Chocó, departamento que desde las primeras horas de la emergencia ha registrado importantes afectaciones.
En el primer balance entregado por el Gobierno desde Quibdó se reportaron 13 personas fallecidas, 119 heridas, 1.467 afectadas y cinco desaparecidas, además de más de 1.300 viviendas afectadas.
Ante la situación, el Gobierno anunció recursos para atender a las víctimas, subsidios de arriendo para las familias que deban abandonar temporalmente sus viviendas y el traslado a Medellín de los heridos que requieran atención especializada.
También fueron desplegados ingenieros, rescatistas, personal militar y policial y equipos caninos para reforzar las labores de búsqueda, rescate y atención.
Cali, Manizales y Armenia también están entre las zonas afectadas
La emergencia ha generado afectaciones en diferentes regiones del país y mantiene activos los protocolos de atención en varias ciudades.
Pereira, Cali, Quibdó, Manizales y Armenia se encuentran entre los territorios que han concentrado importantes daños y donde las autoridades continúan evaluando las condiciones de infraestructura y atendiendo a las comunidades.
La situación también ha obligado a mantener una coordinación permanente entre las autoridades locales, los organismos de socorro y el Gobierno Nacional para priorizar la atención de las personas afectadas.
Gobierno mantiene activo el Puesto de Mando Unificado
Desde las primeras horas en las que se registró el terremoto en Colombia, el Gobierno Nacional instaló un Puesto de Mando Unificado (PMU) para coordinar la respuesta institucional y consolidar los reportes provenientes de las regiones.
Las autoridades también avanzaron en la declaratoria correspondiente a la situación de emergencia y establecieron que los reportes oficiales de daños, necesidades y afectaciones fueran canalizados a través de la Sala de Crisis Nacional de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD).
El presidente suspendió además parte de su agenda para concentrar los esfuerzos del Gobierno en la atención de las comunidades afectadas y mantener el seguimiento directo de las operaciones.
Una emergencia que continúa en desarrollo
El nuevo balance muestra que la emergencia no se limita a las víctimas mortales y personas heridas. Los daños en viviendas, edificios, centros educativos, centros de salud, vías, acueductos y otros espacios esenciales plantean un desafío para la recuperación de las comunidades afectadas.
Las cifras continúan sujetas a actualización mientras avanzan las labores de búsqueda, rescate, identificación de víctimas y evaluación de la infraestructura.
Por ahora, la prioridad de las autoridades es atender a los heridos, localizar a las personas desaparecidas, garantizar el abastecimiento y brindar apoyo a las familias que perdieron sus viviendas o enfrentan daños en sus hogares.