Murindó apuesta por la bioeconomía y el turismo regenerativo

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El municipio de Murindó, ubicado en el corazón del Atrato Medio antioqueño, podría pasar de ser un territorio marcado por el aislamiento a convertirse en un referente latinoamericano de turismo regenerativo y bioeconomía tropical.

La iniciativa integra conectividad aérea con hidroaviones, restauración ambiental, gobernanza comunitaria y financiamiento climático en un modelo que busca transformar la relación entre desarrollo económico, naturaleza y comunidades locales.

El proyecto, denominado “Murindó: laboratorio vivo de bioeconomía y turismo regenerativo en el Atrato Medio”, propone convertir los recursos naturales y los residuos del territorio en activos climáticos, mientras impulsa nuevas oportunidades económicas para la región.

Hidroaviones reducirán tiempos de viaje y abrirán el turismo

Uno de los componentes clave de esta apuesta es la conectividad aérea que impulsará ALMA Air, una iniciativa que busca facilitar el acceso al territorio y dinamizar el turismo sostenible.

Según explicó Rupert Stebbings, la operación con hidroaviones permitirá reducir significativamente los tiempos de desplazamiento hacia el municipio.

“ALMA Air proyecta que los hidroaviones reduzcan de seis horas fluviales a cerca de una hora el trayecto desde Medellín a Murindó, facilitando no solo turismo responsable sino transporte de carga esencial, asistencia médica y articulación comercial”, señaló.

Además del turismo convencional, el modelo busca promover el llamado turismo social, una modalidad en la que viajeros de diferentes países visitan territorios con proyectos comunitarios y ambientales para apoyar su desarrollo.

Restauración ambiental y aprovechamiento de residuos

El proyecto también propone una transformación profunda en el manejo de los recursos naturales del territorio.

Murindó se encuentra en una de las regiones con mayor biodiversidad del planeta, dentro del corredor que conecta el Caribe con el Pacífico y articula Centro y Suramérica. Sin embargo, también enfrenta problemáticas ambientales como erosión de riberas, inundaciones recurrentes y una gestión deficiente de residuos.

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Frente a este panorama, la iniciativa plantea restaurar riberas y especies nativas del Río Atrato, así como implementar soluciones de bioeconomía que permitan convertir residuos en nuevos productos.

Entre las acciones contempladas se encuentran:

  • Transformación de residuos orgánicos en biogás y bioinsumos.

  • Aprovechamiento de plásticos y subproductos de pesca para crear nuevos materiales comercializables.

  • Restauración de ecosistemas estratégicos que fortalezcan la resiliencia climática del territorio.

Créditos de carbono y productos con sello de origen

El modelo económico del proyecto se sustentará en tres fuentes principales de ingresos.

La primera será el turismo regenerativo comunitario, con rutas por ciénagas y el Atrato, experiencias culturales afro e indígenas y hospedaje en alojamientos locales.

La segunda será la monetización de servicios ecosistémicos, a través de mecanismos como créditos de carbono, biocréditos y bonos de biodiversidad que recompensan financieramente la conservación de los ecosistemas.

El tercer componente será el desarrollo de una marca territorial de productos de la selva, con trazabilidad y certificación de origen Atrato–Murindó, que permitirá posicionar productos locales en mercados nacionales e internacionales.

Gobernanza comunitaria y alianzas institucionales

Uno de los aspectos más innovadores de la iniciativa es su modelo de gobernanza comunitaria.

El liderazgo en territorio estará a cargo del Consejo Comunitario PDI, mientras que la administración local de Murindó coordinará la articulación con políticas públicas y esquemas de cofinanciación.

Además, universidades, empresas tecnológicas y organizaciones sociales aportarán investigación, desarrollo y medición de impacto ambiental y social.

El modelo también contempla un esquema de reparto de beneficios que garantiza porcentajes claros para las comunidades locales y la creación de un fondo permanente de restauración ambiental.

Turismo como motor para reducir la pobreza

La propuesta ha despertado interés internacional por su potencial para integrar turismo, desarrollo social y conservación ambiental.

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El programa Colombiamorfosis de USAID ha reconocido las oportunidades de conectar el crecimiento del turismo colombiano con la lucha contra la pobreza en territorios rurales.

A su vez, Naciones Unidas ha señalado que el turismo sostenible puede convertirse en una de las herramientas más rápidas para sacar a comunidades de la pobreza extrema cuando se gestiona con enfoque territorial.

En este contexto, ONE Inversión Social se suma al proyecto como aliado estratégico para el desarrollo social, con experiencia en iniciativas realizadas junto a organizaciones como ACNUR, Granito de Paz y Casa Grata.

Un modelo que podría transformar el Atrato Medio

La propuesta plantea volver a poner al río en el centro del desarrollo territorial, pero esta vez como un activo estratégico para la economía climática.

Si el modelo logra consolidarse, Murindó no solo cambiará su historia, sino que podría convertirse en un ejemplo replicable para otros territorios ribereños del país.

En ese escenario, bosque, agua y comunidad dejarían de ser vistos como limitaciones geográficas y pasarían a convertirse en el verdadero capital de una nueva economía sostenible para Colombia.

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