Turismo en Colombia: Grupo Germán Morales pide reglas claras para recuperar competitividad

El Grupo Germán Morales llamó al nuevo Gobierno a fortalecer la confianza entre el sector público y privado, mejorar las condiciones de competitividad y establecer reglas equivalentes para hoteles, rentas cortas y nuevas modalidades de alojamiento.

El turismo en Colombia atraviesa un momento en el que crecimiento y competitividad deben avanzar de manera paralela. Aunque el país cerró 2025 con ingresos por US$13.498 millones provenientes del gasto de turismo internacional, el sector enfrenta presiones relacionadas con la tasa de cambio, la inflación, los costos laborales, la seguridad y las condiciones para la inversión.

En este escenario, el Grupo Germán Morales, una de las organizaciones hoteleras con mayor trayectoria en Colombia, planteó la necesidad de reconstruir la confianza entre el sector público y privado. Alejandro Morales, presidente de la compañía, manifestó la disposición de la organización para trabajar con el nuevo Gobierno en los desafíos que enfrenta la industria de la hospitalidad y, en particular, la operación hotelera.

El llamado coincide con el inicio de un nuevo capítulo político y gubernamental en Colombia este 7 de agosto. Para el directivo, el país necesita recuperar condiciones que permitan al sector empresarial mantener la inversión, generar empleo y competir en un mercado turístico internacional donde el precio y la estabilidad tienen un peso determinante.

Turismo en Colombia enfrenta un escenario de mayor presión

Las cifras muestran la importancia que tiene el turismo en Colombia para la economía nacional. Al cierre de 2025, el gasto asociado al turismo internacional alcanzó US$13.498 millones, equivalente al 2,35 % del valor agregado de la economía y con una generación cercana a un millón de empleos.

Estos resultados convierten al turismo en uno de los motores de la actividad económica y, al mismo tiempo, plantean el reto de mantener las condiciones que permitan su crecimiento.

Alejandro Morales advirtió que la competitividad del destino está sometida a diferentes presiones. De acuerdo con la información presentada por el Grupo, el dólar pasó de abrir el año en $3.757 a ubicarse cerca de $3.144, niveles similares a los registrados en 2019. A esto se suma una inflación de 6,14 % a junio y un incremento del salario mínimo de 23,7 %.

Para el sector hotelero, esta combinación tiene efectos sobre la estructura de costos y sobre la percepción de precios para los viajeros internacionales. En otras palabras, mientras el peso colombiano gana valor frente al dólar, los costos internos continúan aumentando, una situación que puede restar competitividad al destino.

“Para quienes generamos empresa, empleo e inversión, la confianza no es un concepto abstracto: se construye con reglas claras, estabilidad institucional, seguridad jurídica y responsabilidad fiscal”, señaló Morales.

La tasa de cambio también impacta al turismo receptivo

Uno de los puntos planteados por el Grupo Germán Morales está relacionado con la dinámica de la economía colombiana y sus efectos sobre el turismo.

Entre enero y mayo, según la información suministrada por la organización, las exportaciones de combustibles y productos extractivos crecieron 18,5 %, mientras las manufacturas disminuyeron 2,4 %. Morales relacionó esta dinámica con lo que la literatura económica denomina “enfermedad holandesa”, fenómeno que puede fortalecer la moneda y afectar la competitividad de otros sectores de la economía.

En este contexto, el turismo receptivo adquiere una particular importancia. El directivo explicó que recibir visitantes extranjeros puede entenderse, en la práctica, como una forma de exportación de servicios y que, por esa razón, también compite mediante el precio.

La discusión trasciende entonces al sector hotelero. Para el turismo en Colombia, mantener la capacidad de atraer visitantes internacionales depende no solo de los atractivos del país, sino también de factores económicos que inciden directamente en el costo final del viaje.

Seguridad y estabilidad institucional, prioridades para el sector

El Grupo Germán Morales también puso sobre la mesa los retos fiscales y de seguridad. En materia fiscal, señaló como determinante cerrar la brecha proyectada para 2026, teniendo en cuenta que el Gobierno busca un déficit de 5,3 %, frente al 7,4 % proyectado por el CARF.

Desde la perspectiva empresarial, la situación fiscal tiene incidencia sobre las condiciones de inversión y sobre los costos asociados a desarrollar nuevos proyectos en Colombia.

A este factor se suma la seguridad. Para la organización, no se trata únicamente de seguridad ciudadana, sino también de seguridad territorial, jurídica y económica. Estas condiciones son consideradas fundamentales para generar confianza entre empresarios, viajeros e inversionistas.

“Un país seguro es, antes que nada, un país al que la gente quiere volver”, afirmó Morales.

La frase resume uno de los desafíos centrales para el turismo en Colombia: conseguir que el visitante no solo encuentre una oferta atractiva, sino que tenga condiciones suficientes para regresar y recomendar el destino.

Hoteles y rentas cortas: el llamado a competir bajo las mismas reglas

Otro de los asuntos señalados por el Grupo Germán Morales está relacionado con las transformaciones que atraviesa la industria de la hospitalidad. La expansión de las rentas cortas, el coliving y otras modalidades de alojamiento ha modificado la oferta disponible para los viajeros.

Ante este panorama, Alejandro Morales planteó al nuevo Gobierno la necesidad de establecer reglas de juego claras y equivalentes para los diferentes actores que participan en el mercado.

La propuesta apunta a que hoteles, rentas cortas, coliving y nuevas formas de alojamiento compitan bajo condiciones similares, especialmente en materia de formalización.

“La formalización no frena al sector: lo ordena, protege al huésped y atrae inversión de largo plazo”, puntualizó el presidente del Grupo Germán Morales.

La discusión resulta relevante para el futuro del turismo en Colombia porque la diversificación de la oferta de alojamiento debe estar acompañada de condiciones que permitan una competencia transparente. Para el sector hotelero tradicional, la existencia de reglas equivalentes es parte de las condiciones necesarias para preservar la inversión y el empleo formal.

Grupo Germán Morales mantiene su apuesta por Colombia

Después de más de cinco décadas de actividad empresarial en el país, el Grupo Germán Morales aseguró que su compromiso con Colombia no está condicionado por los ciclos políticos.

La organización manifestó que continuará invirtiendo, generando empleo e innovando en Bogotá, Medellín, Barranquilla y Santa Marta, ciudades en las que mantiene presencia, con el propósito de contribuir a consolidar al país como un destino confiable para los negocios y el turismo.

El mensaje del grupo hotelero parte de una premisa: la recuperación y el fortalecimiento de la competitividad turística requieren la participación conjunta del Estado y las empresas.

En ese sentido, el turismo en Colombia tiene ante sí el desafío de conservar los resultados alcanzados y enfrentar factores que pueden afectar su capacidad de competir internacionalmente. La seguridad, la estabilidad institucional, la disciplina fiscal, la tasa de cambio y las reglas para las diferentes modalidades de alojamiento hacen parte de una misma ecuación.

“Los gobiernos cambian. Nuestro compromiso con Colombia permanece. Recibimos este nuevo periodo con optimismo y responsabilidad, y nos ponemos a disposición del nuevo Gobierno para trabajar en los desafíos que tenemos por delante. Nos seguimos poniendo la camiseta por Colombia”, concluyó Morales.

El reto, por ahora, será convertir ese llamado a la confianza en acciones concretas que permitan que el turismo en Colombia continúe siendo una fuente de ingresos, empleo e inversión y, al mismo tiempo, conserve la capacidad de competir por los viajeros internacionales.

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