Una comisión de ingenieros de la Facultad de Minas de la UNAL Medellín, especializada en patologías estructurales y sismorresistencia, se trasladó al Valle del Cauca y el Eje Cafetero para evaluar los daños ocasionados por el terremoto en infraestructuras educativas y viviendas.
El recorrido, que se extenderá hasta el 18 de agosto, contempla visitas a Pereira, Palmira, Cali y Manizales, donde los profesionales y estudiantes de la Universidad Nacional de Colombia pondrán sus conocimientos al servicio de la evaluación de las estructuras afectadas y de las comunidades que requieren orientación sobre las condiciones de seguridad de sus viviendas.
La comisión está integrada por los profesores John Jairo Blandón, Mauricio Areiza y Juan Carlos Olarte, junto con los estudiantes Luciana Rúa y Daniel Urrego, todos de la Sede Medellín. Dentro de su itinerario se encuentra la revisión de las sedes de la UNAL en Manizales y Palmira, además de la Universidad Tecnológica de Pereira.
La ingeniería al servicio de las comunidades afectadas
Más allá de la evaluación de las infraestructuras educativas, la comisión también busca responder a las necesidades de las familias que resultaron afectadas por el terremoto y que requieren conocer si sus viviendas presentan condiciones adecuadas para regresar a ellas después de haber sido trasladadas a albergues.
John Jairo Blandón, profesor del Departamento de Ingeniería Civil de la Facultad de Minas, explicó que la labor de los profesionales durante estos días busca poner el conocimiento académico al servicio de una necesidad concreta de las comunidades.
“Parte de esta ayuda a la emergencia es que muchas personas nos piden que revisemos sus viviendas para determinar cuál es el nivel de seguridad y ver si pueden volver de los albergues a sus lugares de residencia”.
El trabajo de los ingenieros permitirá identificar las condiciones de las estructuras visitadas y aportar elementos técnicos para determinar el alcance de las afectaciones, en un momento en el que las comunidades necesitan información que les permita tomar decisiones frente a sus viviendas y espacios educativos.

Cinco integrantes hacen parte de la comisión
La delegación de la UNAL Medellín está conformada por tres profesores y dos estudiantes, quienes cuentan con conocimientos relacionados con el comportamiento de las estructuras frente a eventos sísmicos y las patologías que pueden presentarse después de un terremoto.
Para los estudiantes que hacen parte de la comisión, la experiencia también representa una oportunidad para llevar los conocimientos adquiridos durante su formación académica a un escenario real y poner de manifiesto el papel que puede desempeñar la universidad pública en momentos en los que la sociedad enfrenta situaciones de emergencia.
Daniel Urrego Torres, estudiante de octavo semestre de Ingeniería Civil, destacó precisamente el componente humano de esta experiencia y la responsabilidad que implica formarse como ingeniero.
“Siento que es una oportunidad para darme cuenta de que la ingeniería es humana, nosotros estamos en esta academia con el fin de ayudar a las personas y a nivel personal para enfocarme más y ver desde mis conocimientos y gustos qué puedo aportar a la sociedad”.
Universidad pública responde ante la emergencia
La participación de la UNAL Medellín en la evaluación de las estructuras afectadas representa una forma de vincular el conocimiento académico con las necesidades que surgen en los territorios después de un terremoto.
Durante su recorrido, la comisión continuará con la revisión de las infraestructuras educativas y viviendas incluidas en su itinerario hasta el 18 de agosto, con el propósito de aportar elementos técnicos que permitan comprender mejor las afectaciones ocasionadas por el terremoto y contribuir a la toma de decisiones relacionadas con la seguridad de las edificaciones.