Bogotá se posicionó como destino global con el exitoso Festival Gastronómico Francófono 2026

Con el Festival Gastronómico Francófono Bogotá vivió un momento clave en su consolidación como destino turístico internacional tras la realización del primer Festival Gastronómico Francófono, un evento que no solo reunió sabores del mundo, sino que también reafirmó el posicionamiento de la capital colombiana en la escena global.

De acuerdo con Ángela Garzón, directora del Instituto de Turismo de Bogotá, la ciudad alcanzó cifras históricas en 2025 al recibir más de 14 millones de visitantes, de los cuales cerca de 2 millones fueron extranjeros. Este crecimiento reflejó el fortalecimiento de Bogotá como un destino competitivo, diverso y en tendencia dentro del turismo internacional.

En ese contexto, la ciudad fue reconocida como uno de los destinos más auténticos del mundo, destacándose en una comparación entre 140 capitales globales. Este reconocimiento consolidó la narrativa de una ciudad que logró combinar su oferta cultural, gastronómica y de negocios en una propuesta integral para viajeros de distintos perfiles.

El Festival Gastronómico Francófono surgió precisamente como una apuesta estratégica para potenciar ese posicionamiento. En su primera edición, el evento reunió a países con tradición francófona como Francia, Canadá, Bélgica y Suiza, entre otros, en una muestra culinaria que permitió a los asistentes recorrer diversas culturas a través de la gastronomía.

La iniciativa, desarrollada en articulación con la Alcaldía de Bogotá, se consolidó como un espacio de intercambio cultural y turístico. Durante el evento, tanto ciudadanos como visitantes internacionales tuvieron la oportunidad de degustar platos representativos de distintos países, así como conocer más sobre su identidad cultural y oferta turística.

Para Myriam Savard-Lajeunesse, directora de la Oficina de Quebec en Bogotá, la importancia del festival gastronómico Francófono trascendió lo gastronómico. Según explicó, la francofonía representó mucho más que un idioma: se trató de una red cultural global presente en todos los continentes.

En ese sentido, destacó el papel de la Organización Internacional de la Francofonía, que agrupa a más de 90 países y territorios entre miembros y observadores. Esta organización promovió no solo el intercambio cultural, sino también el diálogo en temas clave como derechos humanos, medioambiente y cooperación internacional.

El festival también puso en evidencia la relevancia del plurilingüismo en un mundo cada vez más interconectado. La promoción de idiomas como el francés, junto con el español y el portugués, fue presentada como una herramienta fundamental para fortalecer las capacidades de los ciudadanos en escenarios globales.

Uno de los elementos diferenciales del evento fue la participación activa de embajadas acreditadas en Colombia, que se unieron para ofrecer una experiencia multicultural en un solo espacio. Esta articulación permitió a los asistentes acceder no solo a la gastronomía, sino también a información turística y cultural de cada país.

Desde la perspectiva turística, el festival se convirtió en una vitrina estratégica para atraer visitantes nacionales e internacionales. La posibilidad de experimentar, en un solo lugar, una muestra diversa de culturas fortaleció el atractivo de Bogotá como destino de experiencias.

Además, el festival gastronómico Francófono proyectó un mensaje claro hacia el mundo: Bogotá se consolidó como una ciudad donde convergen oportunidades, cultura y diversidad. Con más de 8 millones de habitantes, la capital colombiana demostró su capacidad para ofrecer múltiples tipos de turismo de manera simultánea, incluyendo turismo de naturaleza, negocios, gastronomía, cultura, entretenimiento y compras.

El balance de esta primera edición fue ampliamente positivo. La asistencia, la participación internacional y la respuesta del público evidenciaron el potencial del festival como un evento de ciudad con proyección a largo plazo.

Finalmente, los organizadores manifestaron su intención de dar continuidad a esta iniciativa en los próximos años, con la posibilidad de llevarla a espacios abiertos como parques y escenarios urbanos, ampliando así su alcance e impacto.

Con este tipo de apuestas, Bogotá no solo reforzó su posicionamiento global, sino que también avanzó en la construcción de una oferta turística basada en la diversidad, la cultura y la cooperación internacional.

Fotos: Archivo propio

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