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Bello: Destino de encanto natural, aventura y sabores tradicionales

Por: Adriana Godoy Usuga

Al norte del Valle de Aburrá, Bello – Antioquia sobresale como uno de los destinos turísticos emergentes con más potencial en la región. Es conocido en el argot popular como la ciudad de los artistas, es un municipio con aproximadamente 800.000 habitantes que representa en su máxima expresión la cultura antioqueña.

Bello, ubicado a 9 kilómetros de Medellín abre sus puertas para todos sus visitantes quienes encuentran en la calidez de los propios el mayor atractivo turístico del municipio.

Bello, cultura e historia

Al llegar a Bello el turista se encuentra con el lugar que fuera la tierra del Expresidente Marco Fidel Suárez, por esta razón en inmediaciones del parque principal se encuentra La Choza Museo Marco Fidel Suárez, bien de interés cultural donde se rinde tributo a uno de los íconos más representativos de la cultura e historia bellanita.

La Choza, como se le conoce popularmente entre los bellanitas, es un museo de puertas abiertas con entrada gratuita, donde los visitantes pueden recorrer la que fuera la casa del expresidente y, aprender de la vida y obra de este personaje ilustre que logra convertirse en presidente de la república para el periodo comprendido entre 1918 y 1921.

Entre los bellanitas se contaba la historia que Marco Fidel Suárez estudio por una ventanita al ser un hijo no reconocido. Como esto no era considerado bien visto en la sociedad altamente conservadora de la época, él no pudo asistir a una escuela normal como todos los demás, pero esto es solo un mito, porque él estudio en realidad en el seminario, no obstante, esta historia se popularizó entre los bellanitas para incentivarlos a estudiar.

Como presidente se le reconoce a Marco Fidel Suárez el impulso al desarrollo del telégrafo, el ingreso de la aviación al país con la creación de la primera empresa de aviación en Barranquilla. Además, se le reconocen sus grandes virtudes en la escritura y la literatura, motivo por el cual en el museo está exhibido un cuadro donde está Marco Fidel Suárez cerca de la figura de Miguel de Cervantes Saavedra.

En el parque Santander donde nace la historia de Bello, el turista puede apreciar algo muy particular entre todos los municipios de Colombia, y es que Bello es uno de los pocos municipios del país que cuenta dos iglesias en su parque principal. A un costado está la Capilla de Hato Viejo y al otro se alza imponente la Catedral de Nuestra Señora del Rosario.

Hatoviejo fue el primer nombre que tuvo Bello, sin embargo, dado que este nombre tenía una connotación peyorativa, paso a llamarse Bello en honor al poeta Andres Bello.

El barrio obrero en Bello, es uno de los más antiguos, su construcción se inició gracias a la gestión de la empresa de textiles Fabricato, la cual apoyo a los obreros de la fábrica para que compraran las casas en este barrio. En la actualidad se constituye como la zona rosa del municipio, donde se encuentran algunos bares y discotecas.

Créditos: Archivo propio

Recetas de los abuelos que preservan la tradición

La gastronomía bellanita es un gran atractivo para el turista, quien encuentra en cada plato sabores que van desde las recetas de los abuelos hasta comida de autor, situando a Bello como un destino de paso obligado si de buena mesa se trata.

La mita, es un restaurante de comida tradicional, donde se le rinde homenaje a las ‘mamitas’, palabra usada para nombrar cariñosamente a las abuelas en Antioquia. En este lugar uno de los platos más emblemáticos son el Fiambre, el Migao, entre muchos más.

También encontramos en Bello diversidad de cafés donde se puede tomar café de especialidad, en la mayoría cultivado por caficultores locales, dado que en Bello existen actualmente alrededor de 150 empresarios de café.

El boom del café de especialidad que se vive en el municipio busca resaltar la labor de los caficultores locales y reconocer toda la cadena de valor por la que pasa el café bellanita, el cual es una muestra de lo mejor que producen las montañas de la región. Café como en casa y Uva Café bar, son ejemplos de emprendimientos que nacieron alrededor de la naciente cultura cafetera del municipio.

La mazamorrera, es un lugar donde se pueden degustar los dulces típicos más ricos de Bello. Aquí los dulces preservan la tradición, ya que es un negocio familiar que le heredo el abuelo al nieto. Uno de los platos insignia es la típica mazamorra antioqueña, sin embargo, también se pueden comer brevas con cuajada, entre otros postres y bebidas. 

La ‘Panchocha’, es uno de los secretos mejor guardados de la panadería bellanita, es un pan de gran tamaño relleno de cuajada, queso mozzarella y queso costeño. El mejor lugar para probarla es Panchocha, el auténtico, allí uno puede deleitarse con este pan de grandes dimensiones al mismo tiempo que disfruta de la vista del mirador.

En Bello los dueños de los restaurantes alimentan mucho más que el estómago de sus visitantes, alimentan el alma. Cada bocado es la forma como los bellanitas consienten el paladar de quienes los visitan. Sin contar el servicio, que sobresale entre muchos otros lugares, porque como bien lo afirmó un bellanita: “En Bello no hay sino gente amable”.

Créditos: Archivo propio

Destino de naturaleza

Los 24°C de temperatura promedio del corregimiento de San Félix en la zona rural de Bello, resultan ideales para el turismo de naturaleza. Allí se pueden realizar diferentes actividades para conectar con la naturaleza y aprender todo lo que la madre tierra tiene por enseñarnos.

El avistamiento de aves es una de las primeras actividades que se ofrecen al turista, dado que Colombia es el país con la mayor cantidad de especies de aves del mundo. De las 10.000 especies que hay en todo el mundo, en Colombia hay 2000 especies aproximadamente, lo que convierte al país en una potencia mundial para el avistamiento de aves.

En la parte urbana de Bello la altura oscila entre los 1400 msnm., mientras que, en la zona rural, la altura es de máximo 3150 msnm. en las zonas más altas, donde se pueden observar alrededor de 300 especies de aves, entre las más conocidas destacan el Cacique Candela, la Guacharaca Colombiana y el Picaflor Rabiazul.

El avistamiento de aves en San Félix es una actividad organizada, donde hay profesionales bien versados en la materia que hacen del pajarear toda una experiencia que no solo resulta pedagógica, sino también cautivadora y relajante, perfecta para desconectarse por un par de horas del ritmo vertiginoso de las urbes.

El Cerro Quita Sol es una zona ancestral donde en la antigüedad habitaban tribus indígenas, hoy declarada reserva natural del municipio. Según cuenta la historia una de las tribus más aguerridas fue la comandada por el Cacique Niquía, quien luchó valientemente en contra de los colonos españoles.

Los caminos de piedra que se recorren en el Cerro Quita Sol fueron diseñados por los indígenas en épocas de la colonización española, allí mientras se realiza senderismo en un ecosistema de bosque nativo se divisan un sinnúmero de especies de fauna y flora. Según cuentan los guías del lugar, hay varias especies de aves, una de las aves más significativas es la guacharaca. Otras especies también vistas en el lugar son los armadillos, los perros zorros, algunos felinos, las zarigüeyas, entre otros.

Los guías que acompañan el recorrido por esta montaña sagrada, son ejemplo de resiliencia ya que en su mayoría son jóvenes que ven en el ecoturismo una oportunidad para fomentar la paz en el territorio y cambiar el estigma que se tiene sobre Bello.

La montaña es un símbolo de paz en el territorio, puesto que ha sido testigo de acuerdos de paz entre los combos que se disputan la zona. Además, este bosque en el 2016 fue declarado bosque de paz, debido a que 150 madres cabezas de familia víctimas de la desaparición de sus hijos en la operación Orión de la Comuna 13, sembraron un árbol para conmemorar la memoria de sus seres queridos.

Créditos: Archivo propio

En Bello, el deporte de aventura se vive en los cielos

Una de las actividades de mayor reconocimiento en Bello, es el parapente. Con una historia de aproximadamente 30 años, el parapentismo llegó al municipio por un extranjero que vio en las montañas de Bello, el escenario perfecto para alzarse sobre los cielos. De allí que muchos pobladores se dejaran llevar por el encanto de dominar los cielos.

Andrés Gallego Cardona, piloto de parapente hace 27 años quien alcanzó a estudiar algunos semestres de administración de empresas, prefirió administrar las nubes y se dedico a volar por los cielos del municipio donde nació. Al preguntarle sobre ¿El por qué volar? respondió: “Es el lugar donde nadie puede estar cuando quiere, sino cuando se puede. Eso es volar (…) Locos son los que no vuelan”.  

En la actualidad ya hay más de 60 pilotos que sobrevuelan Bello desde lo más alto, algunos tienen experiencia incluso volando en otros países. Todos están capacitados para enseñarles a los turistas que Bello se vive también desde las alturas.

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